Destino que ha logrado obtener la primera posición como ciudad europea sostenible. Haciendo esfuerzos en cada urbe para frenar el cambio climático. 

Esta ciudad es un referente en movilidad sostenible, apuestan por un desarrollo basándose en la economía circular y sostenible promoviendo un cambio de vida. Ya están trabajando en algunas medidas que se pondrán en marcha; 

Fomentar el uso de productos que duren más tiempo y que permitan ser reparados. Los restaurantes y hoteles impondrán medidas para realizar donaciones de comida que desechen, o incluso están pensando en crear un pasaporte de materiales que de ese modo contabilice los materiales reutilizables.  

VIVIENDAS SOSTENIBLES 

El área de construcción está también promoviendo el uso de materiales más sostenibles. 

De hecho, ya se han instalado en Ámsterdam los primeros módulos de viviendas de madera, algo que hace que el proyecto circular siga su curso con viviendas prefabricadas. Serán un total de 61 viviendas de alquiler íntegramente construidas en madera, siendo que sea uno de los edificios de apartamentos más sostenibles de los Países Bajos, ya que incluso incorpora una innovadora construcción con madera laminada donde se utilizan materiales reciclados. 

MOVILIDAD EN LA CIUDAD 

Sin duda, la movilidad motorizada es responsable de gran parte de las emisiones CO2.

La ciudad de Ámsterdam ha adoptado alguna serie de medidas en los últimos tiempos, derivado de la congestión del tráfico consecuencia del desplazamiento diario de mucha gente entre el hogar y el trabajo. Medidas como acercar el trabajo al hogar están funcionando haciendo que las emisiones arrojen resultados muy favorables. 

Se han desarrollado centros de trabajo inteligentes, en el que se puede instalar temporalmente la actividad profesional, donde el trabajador ya no cuenta con su oficina propia, sino con despachos repartidos por todo el espacio urbano que va eligiendo en función de donde se encuentre en ese momento. Todo ello son una respuesta inteligente a los problemas de congestión y de contaminación provocados por los desplazamientos. 

CLAVES DEL ÉXITO 

La responsabilidad de la transición al nuevo modelo económico es apoyada y compartida por instituciones, empresas y los propios habitantes de la ciudad. 

De hecho, Ámsterdam ha establecido una colaboración con empresas y universidades para impulsar el uso de residuos de plástico generados localmente para crear nuevos productos con impresora 3D. 

Ámsterdam se ha marcado el objetivo para el año 2050 de ser considerada una ciudad circular de manera plena. Pero antes, para el 2025 el 65% de todos los residuos generados en los hogares deberán ser correctamente separados para poder facilitar su reciclaje o reutilización. Para el año 2030, se debería haber logrado una reducción del 50% en el uso de materias primas en la ciudad, respecto a la situación actual. 

Una ciudad multicultural, innovadora, con metas y objetivos, y sobre todo, sostenible

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